La actriz y cantante Rocío Igarzábal sorprendió al revelar una faceta poco conocida de su paso por "Casi Ángeles". Como invitada del programa Puro Show, recordó que el éxito masivo de la tira coincidió con uno de los momentos más angustiantes de su carrera, marcado por el acoso, las amenazas y la necesidad de reforzar su seguridad.
Según pudo comprobar la Agencia Noticias Argentinas, Igarzábal contó que comenzó a recibir mensajes intimidantes que rápidamente encendieron las alarmas. "Me amenazaban, eran amenazas muy fuertes, con mi dirección, la patente de mi auto. Era una chica que venía al estudio, la veíamos todos los días", reveló.
Rocíó detalló que finalmente identificaron a la persona responsable de las amenazas. "Por suerte pudimos dar con quien estaba haciendo las amenazas y no molestó más", afirmó.
Igarzábal especificó que muchas de las amenazas estaban vinculadas a los shows en vivo, lo que obligó a implementar operativos de seguridad especiales durante los recitales. "Había un despliegue de seguridad cuando nos subíamos al escenario porque muchas amenazas decían 'cuidate en este show porque voy a estar ahí y puede pasar algo'", recordó.
Esa convivencia entre la emoción por el crecimiento artístico y el miedo constante dejó una marca profunda en su experiencia dentro del proyecto. "La pasé mal. Estaba con miedo", confesó.
Según explicó, el miedo fue tan grande que decidió hablar con su padre y avanzar con una denuncia formal. "Hablé con mi papá porque tenía mucho miedo y fuimos a hacer la denuncia", expresó.
Las advertencias no solo impactaron en su vida personal, sino también en su trabajo. Me estaban siguiendo", relató, al describir el clima de temor que atravesó durante esa etapa de alta exposición mediática.
La gravedad de la situación la llevó a buscar contención en su entorno familiar. Como medida de cuidado, procuraba no estar sola y pedía compañía al llegar o retirarse de los estudios de grabación.
Con el paso del tiempo y tras las medidas tomadas, la situación logró resolverse. En su caso, el fenómeno de "Casi Ángeles" no solo significó uno de los picos más altos de su carrera, sino también un período atravesado por el miedo y la exposición extrema.